Al nacer, nuestra cavidad oral no presenta microorganismos, pero, el contacto con la saliva de otro individuo, que presenta microorganismos cariógenos, estos microorganismos se transmiten al recién nacido.
En otras palabras, nacemos sin bacterias como el Estreptococo mutans, una de las principales bacterias cariógenas, y debido al contacto, el recién nacido adquiere estos microorganismos, por lo que será más susceptible al desarrollo de la enfermedad.
Qué curioso. ¿Pero esto no es bueno para que el bebé crea sus propios anticuerpos?
ResponderEliminarNo es bueno para el bebé, porque la colonización temprana por Estreptococo mutans puede llevar a un mayor riesgo de caries.
ResponderEliminar